Preguntas

PREGUNTAS FRECUENTES

Qué es la Marcha de las Putas?

Es un movimiento que da contención a víctimas de violencia sexual y que pone en cuestión a la cultura de la violación.

-¿Cómo nace la Marcha de las Putas y por qué se llama así?

La Marcha de las Putas (en inglés, SlutWalk) es un movimiento social que se originó en Canadá en el año 2011. En una charla sobre seguridad en un campus universitario un policía dijo que para evitar ser violadas las mujeres no deberían vestirse como putas. Ese comentario, que en sí mismo no es nada original, pues refleja el pensamiento de mucha gente, llevó a la organización de la primera SlutWalk en la ciudad de Toronto como una manera de decir públicamente que nada justifica un abuso, ni la vestimenta ni las costumbres. Ese mismo año el movimiento se diseminó por varias ciudades del mundo, ya que la cultura de la violación está presente en muchísimas sociedades. En nuestra cultura el equivalente de ‘slut’ es ‘puta’, así que se usó ‘La Marcha de las Putas’.

-¿Cultura de la violación? ¿Qué es eso?

Es el conjunto de ideas, valores y conductas que existen en la sociedad que llevan a la falta de solidaridad con las víctimas de violencia sexual, la naturalización y la justificación de los abusos, y hasta la defensa de los abusadores. Ejemplos: “¿cómo estaba vestida?”, “si no quería tirar, ¿para qué fue?”, “se lo merece por puta”.

El origen de esta cultura de la violación está en que la violencia sexual sigue siendo un tema tabú, y por lo tanto lo que prevalece en el sentido común de la sociedad son creencias como estas: solo los “enfermos” violan, solo un tipo de personas es violada, las violaciones solo se dan en “X” situaciones. Desde este razonamiento, para evitar sufrir violencia sexual no hay que ser determinado tipo de persona o hay que evitar “X” situaciones. Si te violan, es porque no hiciste lo necesario para prevenirlo, y por lo tanto tienes la culpa. Esa es la cultura de la violación.

-¿Por qué ‘Putas’ y ahora ‘Putos’ en Ecuador?

A veces la palabra “puta” es sinónimo de prostituta pero principalmente es utilizada por la cultura machista para estigmatizar a las mujeres cuando ejercen su libertad -sobre todo en su vida sexual- o como castigo por defenderse de un abuso. Como consideramos que esas actitudes son reivindicables, nos planteamos la estrategia de quitarle la carga negativa a esa palabra para convertirla en símbolo de libertad.

Pero algunos hombres y personas de disntitas condiciones sexo-génericas tambien son victimas de estas practicas de violación cultural. Un hombre gay con compartimiento femenino es llamado puto (para denigrarle). Una Trans femenina (de Varón a Mujer), también sufren violaciones. Y los hombres heterosexuales sensibles, con vanidad o inclusive comprometidos con las causas femeninas, son llamados putos y hasta putas. Por esto y mas, nuestro movimiento “Marcha de las Putas y Putos”, debe incluir desde el discurso a aquellos se sufren dentro de esta cultura de violación… Los traidores del patriarcado con su participación invitan a que poco a poco el machismo sea rechazado por los mismos hombres… y porque no decirlo, por aquellas mujeres que también lo replican.

-¿Por qué se suele culpar a la víctima en los abusos sexuales?

La mayoría de los abusos sexuales son cometidos por familiares, parejas o conocidos; pero cuando la sociedad piensa en violaciones se imagina típicamente a un criminal al acecho aprovechándose de una mujer, LGBT, etc. en una situación vulnerable. Debido a este estereotipo, se cree que existen medidas que las personas pueden -y deben- tomar para evitar esas situaciones. Por lo tanto, cuando las personas son violadas, es fácil pensar que se debió a porque fueron imprudentes y de ahí que la culpen con frases como “sabía donde se metía” o “se lo buscó” o, si es menor, “dónde estaban los padres”.

-¿Qué es lo que sucede cuando se culpa a las víctimas?

Quienes culpan a las víctimas lo hacen porque es la explicación más fácil y más cómoda dentro de la actual cultura, pero el principal efecto que esto genera es que muchas víctimas elijan el silencio para no ser estigmatizadas ni culpadas por la sociedad. De esta manera, los abusadores obtienen impunidad e incluso pueden repetir el hecho. Culpar a la víctima es dar un apoyo pasivo a la violencia sexual y es una forma de complicidad indirecta con los abusadores. Culpar a la víctima crea un entorno más peligroso para nosotros y para todos nuestros seres queridos.

-¿Por qué se usa tanto el “le pasó por puta/o”?

Vivimos en una sociedad donde se reprime la sexualidad libre, y en especial la femenina. Cuando se usa la condición de “puta” o “puto” de una persona para explicar por qué fue abusada/o, se está diciendo que la cantidad de sexo consentido que tuvo previamente creó una situación de riesgo. Este argumento, aparte de ser falso, logra que el foco se ponga en la víctima y no en el victimario, que es la persona que decidió abusar. La realidad es que los abusos también le suceden a las personas que tienen poca vida sexual. O ninguna. No respetar el consentimiento es una decisión de quien viola, no es resultado de ninguna “provocación” ni de la vida sexual previa de la persona abusada.

-¿Los varones pueden ser parte de La Marcha de las Putas?

¿Por qué no? por eso nuestro movimiento se llama “Marcha de las Putas y Putos Ecuador”. Entre las víctimas de violencia sexual y de la cultura de la violación también se encuentran varones. Además, la convicción a favor de reducir la violencia sexual y la cultura que la acompaña es independiente del sexo, del género, de la identidad de género y de la orientación sexual que se tenga; incluso se puede tener esta convicción sin haber sido víctima de abuso sexual. La cultura de la violación puede ser reproducida por cualquier tipo de gente y puede ser cuestionada por cualquier tipo de gente. El lado del que uno se ubica es una decisión ética y política.

-¿Cuáles son los objetivos de La Marcha de las Putas y Putos en Ecuador?

1 – Cuestionar y promover el debate público sobre la cultura de la violación que tolera, minimiza o justifica la violencia sexual y culpa de la misma a las víctimas.
2 – Crear espacios en los que las víctimas de violencia sexual puedan hablar de lo que les sucedió sin ser juzgadas.
3 – Ayudar a las víctimas de violencia sexual a sanar el daño por los abusos sufridos.
4 – Resignificar las palabras “puta” y “puto” para quitarles la carga violenta y que ya no puedan ser usadas para dañar.
5 – Mostrar los estereotipos y roles de género que nos fueron impuestos socialmente y fomentar la autoconstrucción personal libre de ellos.
6 – Construir una sociedad de respeto entre todas las personas sin distinción de género, orientación sexual, forma de vincularse o estilo de vida.

-¿Que queremos generar en la gente?

En primer lugar queremos dar contención y empoderar a las personas sobrevivientes de violencia sexual; en segundo lugar queremos promover una conversación honesta sobre la violencia sexual más allá de los tabúes, los mitos y los estereotipos que rodean al tema; en tercer lugar queremos promover una educación sexual basada en el consentimiento y en cuarto lugar queremos que deje de culparse a las víctimas tanto desde las instituciones como desde los medios de comunicación y la opinión pública.

-¿Pero qué va a lograr que marchen?

Marchando nos hacemos visibles públicamente, más allá de los medios o las redes sociales. Marchando mostramos que no estamos conformes con la situación actual y que nos vamos a movilizar (literalmente) para cambiarla.

-¿Están con algún partido político?

No. Nos asumimos como una organización política apartidaria. Entre nuestros miembros se encuentra gente de diversa afiliación política e ideológica. Algunas de las personas que participan también tienen militancia partidaria, lo cual no implica ningún conflicto sino un enriquecimiento.

-¿La Marcha de las Putas es solo de mujeres?

No. Esta temática involucra a todo el mundo. Cualquier persona independientemente de su sexo e identidad de género es bienvenida a participar si acuerda con los objetivos y respeta al espacio.

-¿Los hombres también pueden ser abusados?

Sí. Por personas de cualquier género. La mitad de los niños sexualmente abusados son varones.

-¿Existen abusadoras mujeres?

Sí. Las personas que abusan pueden ser de cualquier género y de cualquier orientación sexual.

-¿De que otra manera evitamos abusos que no sea enseñarles a las mujeres a no ser violadas?

De maneras que no signifiquen inculcar como algo normal las restricciones a las libertades. De maneras que, si sucede lo peor, la víctima no sienta que es su culpa por lo que hizo o dejó de hacer.

Esta educación sobre el consentimiento debe empezar desde niños, enseñándoles que nadie los debe tocar donde ellos no quieren. Prácticas demasiado frecuentes como el obligar a los niños a abrazar o a besar les enseñan que ellos no son dueños de sus cuerpos.

-¿Hay reuniones o lugares donde asistir para saber más del tema?

Nos manejamos cotidianamente por Facebook, desde nuestro grupo de Colaboradores. Este año estamos haciendo los Carteles Artivistas en General Córdoba 325 y Padre Aguirre esquina, diagonal a la Clínica Guayaquil (Ecuador), de 17:00 a 18:30 Todos los jueves.